Prevención Con Conciencia:
El Riesgo Oculto En Dulces Y Chocolatinas
En el Gimnasio Campestre de Guilford, creemos firmemente que educar es también proteger. Por eso, ante las preocupaciones recientes sobre la presencia de sustancias psicoactivas, como los hongos alucinógenos, en productos aparentemente inofensivos como chocolatinas y dulces, consideramos fundamental informar y generar conciencia entre las familias, estudiantes y comunidad educativa en general.
Estos productos, que están siendo presentados de manera atractiva para niñas, niños y adolescentes, pueden contener psilocibina, un compuesto que altera las funciones cerebrales. Su fácil acceso y la falta de regulación sobre su venta en países como Colombia los convierte en una amenaza silenciosa, especialmente porque se distribuyen en formatos comestibles que ocultan su contenido real.
En el Guilford, promovemos una cultura de prevención desde la afectividad, el acompañamiento cercano y el fortalecimiento de los vínculos familiares. Por eso compartimos algunas recomendaciones esenciales:
Hablar abiertamente en casa sobre el riesgo del consumo de sustancias, reafirmando una postura clara de no aprobación.
Fortalecer la alianza familia-colegio, participando en las Escuelas de Familias y construyendo redes de apoyo entre padres.
Supervisar el uso de Internet y redes sociales, ya que son medios comunes para la difusión y venta de estas sustancias.


Observar los cambios de comportamiento y entorno social de sus hijos, prestando atención a señales que puedan indicar alerta.
Evitar mensajes ambiguos o normalizadores, que puedan reducir la percepción de riesgo frente a estas sustancias.
Consultar recursos confiables, como el Kit PaPaz Ángel Protector (disponible en alcohol.redpapaz.org), que ofrece herramientas útiles para la prevención.
Denunciar situaciones de riesgo a través de plataformas como www.teprotejocolombia.org o la app Te Protejo.
Desde nuestra propuesta educativa, basada en la pedagogía de la afectividad y el respeto por los ritmos de aprendizaje, seguimos trabajando para ofrecer un entorno seguro, en el que los estudiantes crezcan protegidos, conscientes y acompañados. La prevención es un acto de amor, y solo unidos como familia y colegio podremos seguir cultivando un presente y futuro más saludable para nuestras niñas, niños y adolescentes.

